Colombia atraviesa una transformación demográfica caracterizada por una marcada reducción de la fecundidad y un aumento sostenido de la esperanza de vida. En pocas décadas, el país pasó de tener una población predominantemente joven a enfrentar un proceso acelerado de envejecimiento. Esta transición implica que, de manera progresiva, disminuirá la proporción de personas en edad de trabajar mientras aumentará la población adulta mayor, con mayores demandas de pensiones, servicios de salud y cuidados de largo plazo. Este cambio configura un desafío estructural para la economía y las finanzas públicas. Un menor crecimiento de la fuerza laboral puede afectar el crecimiento económico y la capacidad de generación de ingresos fiscales, al tiempo que se incrementan las presiones sobre el gasto público asociadas al envejecimiento.
El estudio ofrece una evaluación integral de los efectos macroeconómicos y fiscales del cambio demográfico en Colombia. Para ello, emplea un Modelo de Equilibrio General Computable que permite analizar de manera articulada las interacciones entre hogares, empresas, gobierno y sector externo. Este enfoque integra en un mismo marco analítico el sistema pensional, el sector salud, la educación, el mercado laboral y los ingresos fiscales, capturando tanto los efectos directos como los mecanismos indirectos de transmisión sobre la economía. El análisis se desarrolla bajo tres escenarios demográficos alternativos, lo que permite evaluar la sensibilidad de los resultados frente a distintas trayectorias de fecundidad y crecimiento poblacional. Asimismo, el estudio examina medidas de política orientadas a mitigar los efectos adversos del envejecimiento, entre ellas aumentos en la productividad, mayor participación laboral, en particular femenina, mejoras en la eficiencia del sistema de salud y el fortalecimiento del capital humano.
El envejecimiento poblacional constituye un reto estructural que exige una respuesta coherente, integral y oportuna. Incorporar la dimensión poblacional en la planificación fiscal, fortalecer el capital humano, ampliar la participación laboral y modernizar los sistemas de protección social son fundamentales para asegurar la sostenibilidad fiscal y el crecimiento económico durante las próximas décadas.
Los resultados indican que el envejecimiento poblacional constituye un reto para la sostenibilidad fiscal y el crecimiento económico de largo plazo. En el escenario base, el gasto público aumenta de manera persistente, principalmente como consecuencia de mayores obligaciones en pensiones y salud. De manera simultánea, la desaceleración del crecimiento de la población en edad de trabajar reduce el crecimiento económico limita la expansión de los ingresos fiscales. Como resultado, el déficit fiscal primario se amplía de forma sostenida hacia el horizonte de proyección y la deuda pública sigue una trayectoria creciente que podría alcanzar niveles significativamente elevados hacia 2070, con implicaciones sobre el costo de financiamiento soberano y la estabilidad macroeconómica. El análisis también muestra que políticas orientadas a fortalecer la productividad, ampliar la participación laboral y mejorar el capital humano pueden mitigar parcialmente estas presiones y contribuir a una trayectoria fiscal más sostenible.