A diferencia de un banco comercial, para un Banco Central (BC) no existen directrices regulatorias o normativas que establezcan niveles óptimos de capital. Así, el capital de los BC depende de factores particulares de cada uno, donde el cumplimiento de su mandato se encuentra por encima de cualquier otra consideración, esto significa que, en una gran mayoría, los BC no toman sus decisiones de política económica en función del efecto sobre su patrimonio o resultados financieros. Sin embargo, dado el potencial efecto que una situación financiera débil o negativa de los BC podría tener sobre la efectividad de la política económica, este documento profundiza en el análisis de los riesgos que enfrentan estas entidades, así como las implicaciones que puede tener un capital bajo o negativo sobre el logro eficiente de los objetivos de política, y los mecanismos que existen para mitigarlos.
Este documento tiene por objetivo indagar el rol del capital de los BC, a través de la revisión de la literatura y la experiencia de algunos bancos, así se encontró que: • El capital o la situación financiera de los BC puede afectar la efectividad de su política económica a través de diferentes canales: la adopción de medidas subóptimas, la afectación de la credibilidad del BC y la pérdida de la autonomía financiera. • Algunos BC estiman y evalúan sus niveles de capital a partir de enfoques basados en análisis históricos, ejercicios de estrés e indicadores de balance o variables macro.• Para mitigar los efectos potenciales derivados de los riesgos a los que están expuestos y el impacto sobre su capital, algunos BC han adoptado mecanismos o estrategias para la preservación del capital como, políticas o acuerdos conjuntos con el gobierno para la distribución de beneficios o la absorción de pérdidas, la constitución de reservas o el tratamiento de las cuentas de revalorización por efecto cambiario, entre otros.
La solidez financiera de los Bancos Centrales (BC) puede ser una condición necesaria para el logro de sus objetivos. El Banco de la República (BanRep) cuenta con un marco legal que le brinda autonomía administrativa, patrimonial y técnica, además de mecanismos que contribuyen a la preservación de sus niveles de capital, lo que ha contribuido a la credibilidad y confianza del mercado en el cumplimiento de sus funciones.
La evidencia demuestra que la solidez financiera de los BC puede ser una condición necesaria para el logro de sus objetivos, en la medida en que tener niveles de capital negativo puede afectar la credibilidad, autonomía y efectividad de sus políticas. Lo anterior es particularmente relevante cuando los BC dependen de recursos externos como los provenientes del gobierno. Sin embargo, esto no es una regla general en la medida en que pueden existir condiciones como marcos legales e institucionales sólidos, sistemas financieros estables, e incluso acuerdos con el gobierno, entre otras, que pueden mitigar las implicaciones de un nivel de capital frágil. En el caso de Colombia, el Banco de la República (BanRep) cuenta con un marco legal que le brinda autonomía administrativa, patrimonial y técnica, además de mecanismos que contribuyen a la preservación de sus niveles de capital, lo que ha contribuido a la credibilidad y confianza del mercado en el cumplimiento de sus funciones.