Enfoque


Ante el aumento de la conciencia sobre la sostenibilidad ambiental y los riesgos tanto económicos como financieros provenientes del cambio climático, 196 países miembros de las Naciones Unidas firmaron el 12 de diciembre 2015 el Acuerdo de París, en el que se estipula llevar a cabo acciones conjuntas para reducir el ritmo de aceleración de la temperatura global. Para cumplir la meta, sería necesario reducir drásticamente la exploración, explotación y consumo de combustibles fósiles (e.g., carbón, gas natural, petróleo), para que sean reemplazados por alternativas más limpias. Así, los combustibles fósiles se irían convirtiendo paulatinamente en “activos varados”, ya que su valor decrecería a medida que dejen de ser operativos. Este documento explora el efecto en el aumento del riesgo de activos varados sobre el crédito a empresas de combustibles fósiles en Colombia, enfocándose en el periodo posterior a la firma del Acuerdo de París.


Contribución


El estudio hace una contribución significativa a la literatura existente al examinar los efectos del Acuerdo de París sobre el crédito bancario a firmas de combustibles fósiles en una economía dependiente de estos recursos naturales. A diferencia de estudios anteriores que se han centrado en países desarrollados o economías menos dependientes de ellos, este documento destaca el impacto pronunciado en Colombia, un país que depende en gran medida de los ingresos de los combustibles fósiles. Este enfoque único proporciona nuevas perspectivas sobre las implicaciones más amplias para el riesgo bancario y la estabilidad financiera en los países emergentes y en desarrollo.


El aumento del riesgo de activos varados, tal como lo implica el Acuerdo de París, se correlaciona con una disminución del 46% en el crédito bancario a las empresas de combustibles fósiles en relación con el resto de sectores económicos.




Resultados



Los hallazgos del documento revelan que el aumento del riesgo de activos varados, tal como lo implica el Acuerdo de París, se correlaciona con una disminución del 46% en el crédito bancario a las empresas de combustibles fósiles en relación con el resto de sectores económicos. Asimismo, los resultados muestran que, en los bancos comerciales, y especialmente en considerados como “cafés” (i.e., aquellos que antes de la firma del Acuerdo ya tenían una alta exposición de crédito otorgados al sector de combustibles fósiles), se priorizó el crédito a firmas más grandes y mejor capitalizadas. Puntualmente, para estos bancos encontramos una reducción de 10,1% en valor promedio de nuevos créditos en relación con los bancos menos expuestos y, adicionalmente, el costo del crédito---medido a través de la tasa de interés---tuvo un incremento de 2,15 puntos porcentuales.